La comida que come mi comida
Una experiencia para volver al origen y hacernos una pregunta aparentemente sencilla: ¿sabemos realmente qué estamos comiendo?
Comemos todos los días.
Pero pocas veces nos preguntamos
qué ocurrió antes de que la comida llegara a nuestro plato.
De esa pregunta nace La comida que come mi comida: una iniciativa para acercarnos otra vez a la tierra, los cultivos, los animales y las personas que hacen posible nuestra alimentación.
Antes de comértelo,
¿qué comió él?
No queremos decirte qué tienes que comer. Queremos darte la oportunidad de conocer mejor aquello que comes para que después seas tú quien decida.
Estamos creando una huerta
para aprender haciendo.
En estos momentos estamos construyendo dentro de la finca una huerta de aproximadamente 2.500 m², que queremos convertir en uno de los principales espacios prácticos de La comida que come mi comida.
La idea es que niños, familias, colegios y cualquier persona interesada puedan acercarse a la tierra, aprender a cultivar y comprender de una forma práctica de dónde sale parte de aquello que comemos.
Y nos encantaría construirla con ayuda.
La huerta todavía está naciendo. Si tienes experiencia cultivando, quieres aportar semillas, plantas, conocimientos, ideas o simplemente te apetece venir a echar una mano, nos encantará contar contigo. Queremos que incluso la creación de la huerta pueda formar parte de esta experiencia colectiva de aprendizaje.
Esto no es una escuela de dietas.
No pretendemos ofrecer asesoramiento médico, prescribir una alimentación concreta ni decirle a nadie qué debe comer.
Queremos despertar curiosidad.
Queremos mostrar.
Queremos enseñarte de dónde viene la comida.
Aquí no venís solo a mirar.
Queremos crear una experiencia en la que se pueda preguntar, tocar, sembrar, observar, equivocarse y descubrir.
Cultivar
Trabajar directamente en la huerta y descubrir qué necesita una planta desde que nace hasta que produce alimento.
Conocer los animales
Observar cómo viven, qué comen y comprender mejor la relación entre su alimentación y los productos que obtenemos de ellos.
Descubrir una finca real
La experiencia sucede dentro de una explotación agrícola: cultivos, personas, trabajo, naturaleza y producción real.
Tocar la tierra
Porque una semilla entre las manos puede enseñar cosas que difícilmente se entienden leyendo una etiqueta.
Compartir
Una actividad pensada para familias, niños, colegios y cualquier persona que quiera acercarse de nuevo al campo.
Preguntarse
El objetivo no es salir con todas las respuestas. Es salir haciéndonos mejores preguntas.
“Los alimentos no nacen en una estantería.”
Antes hubo tierra, agua, semillas, animales, personas, tiempo, decisiones y trabajo. Conocer esa historia también forma parte de conocer nuestra comida.
Para cualquiera que todavía tenga curiosidad.
Especialmente para quienes tienen pocas oportunidades de convivir con el campo y descubrir cómo comienza realmente nuestra alimentación.
La comida que come mi comida
Estamos construyendo este proyecto poco a poco en Finca Thanaima, en Asturias.
Si te interesa la iniciativa, quieres aportar una idea, colaborar en la construcción de la huerta, compartir conocimientos o simplemente quieres saber más, escríbenos.
